Se cree que debemos dejar algún legado como prueba de nuestro paso por esta vida, entre los legados más comunes está el tener hijos, plantar un árbol o escribir un libro.
Considerando que todos escribimos para ser leídos y siendo conscientes del deseo de transcendencia de las personas es considerable que gran parte de los escritores tienen como fin publicar un BetSeller; y sin ofender a los representantes del mundo literario, pero es de conocimiento público que para considerarse escritor se debe vivir de eso, condición que exige un alto volumen de obras vendidas.
BetSeller se le denomina a los libros que poseen gran cantidad de ventas, notoriedad y fama entre el público en general y publicidad mediante diversos escenarios informativos.
Sin embargo a veces se considera que etiquetar a una obra literaria de BetSeller es insulto, es una creencia equivoca, pues no es regla general que todo BetSeller tenga un gran valor académico o artístico; pero tampoco lo es que carezca de estos.
Con lo cual se puede entender que un BetSeller puede ser una gran obra literaria con un amplio nivel de ventas nacional o mundial, o un libro de calidad inferior y gran simplicidad, el cual sólo vende gracias a la publicidad y/o recomendaciones intencionadas de las editoriales y librerías con el fin de vender.
Por lo cual podemos encontrar un BetSeller en todos los géneros como novelas de ficción con “La Saga de Crepúsculo”, historias para niño y adolescentes como “Harry Potter”; o novelas literarias como “Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez”, “Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa”; o algunos títulos épicos como “La Odisea de Homero”, “La Ilíada de Homero”, “El Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes”; o la misma Biblia que es el libro más vendido en el mundo, con los títulos anteriores sólo se mencionó algunos ejemplos para demostrar que existen BetSeller de poca calidad, y grandes obras literarias que por la cantidad de ventas se convierten en un BetSeller a nivel nacional o mundial.
Cuando mencionamos autores como García Márquez, Vargas Llosa o Jaime Bayly, nos encontramos con que todos sus libros cuentan con una gran aceptación, esto se debe a que el nombre de estos autores se transforma en marca registrada debido al reconocimiento de los mismos dándole una mayor fuerza a la venta de sus obras llevándolas a los estándares de los BetSeller.
Hecho que es tenido en cuenta por las casas editoriales, las cuales aprovechan eso para resaltar el nombre del autor en la portada del libro para aumentar las ventas del mismo, de igual manera en varias ocasiones publican en la misma tapa del libro el rotulo de BetSeller para atrapar al público y obtener mayor ganancia en su negocio de producción literaria; sin importarles realmente la calidad cultural que dicho libro pueda ofrecerle a la sociedad, para las editoriales los libros son un negocio, y lo ven y manejan como tal con ayuda de la publicidad.
El principal requisito para que un libro sea un BetSeller en Perú es que pase los cinco mil ejemplares vendidos, con lo cual vemos el bajo nivel de lectores que se tiene en el país y si a eso sumamos que la mayoría de las personas leen cualquier BetSeller y consideran que están leyendo algo de calidad podríamos preocuparnos; sin embargo para que un libro sea un BetSeller a nivel mundial requiere vender doscientos mil ejemplares. Cabe resaltar que los clásicos de la literatura universal también son BetSeller por su cantidad de ventas anual.
Otro punto que debemos tener en cuenta es que la publicidad, la temática y el nombre del autor, como hasta el mismo título tienen gran influencia en la difusión del libro.
Las características de un BetSeller son un título atrapante, lenguaje sencillo, brevedad, pocas páginas, historia explicita, se piensa por el lector, personajes bien descritos así permite visualizarlos en la imaginación y en algunos casos un poco de morbo contando aspectos de la vida privada de personas famosas, y la más importante de todas un alto nivel de ventas.
Si considera que puede escribir un libro con estas características anímese y seguramente el legado que deje como prueba de su paso por esta vida llegue a ser un BetSeller, pero recuerde que no necesariamente tiene que ser malo o superficial para vender, entonces anímese a dejar como legado un BetSeller pero con contenido académico, artístico o cultural como lo han hecho grandes escritores como Mario Vargas Llosa o Gabriel García Márquez, quienes pese a tener libros considerados como BetSeller, son Premios Nobel de la Literatura.
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