Expertos dicen que el color amarillento de las hojas de los libros tiene como fin producir el menor cansancio visual al momento de leer; otra ventaja al tener una obra entre las manos es que permite al lector vivir experiencias extraordinarias como el poder pasar página por página y comprobar con sus ojos como el grosor de la parte leída va superando el de la parte por leer y poco a poco sumerge al visitante de la historia comprendida entre sus pastas en el mundo de lo que va devorando, sentir con su piel el material de las hojas y el olor de un libro antiguo son algunos de los recuerdos inolvidables que perduran tras realizar una lectura tradicional; así pues incluye esta la invitación a todos los sentidos del explorador a participar de la travesía.
Sin embargo con los avances tecnológicos que posee la sociedad actual se busca facilitar la adquisición y ampliar el alcance a los contenidos literarios así pues se encuentran disponibles ahora diversas tecnologías que permiten una nueva forma de leer y acceder a el conocimiento diferente a la travesía entre pasta y pasta, se trata de los libros en formato digital, dentro de ellos contamos con las obras en pdf, los ebooks y los libros versión netamente multimedia.
Estos nuevos formatos muchas veces nos facilitan el encontrar textos de libre descarga en la web los cuales nos ayudan para ampliar nuestros conocimientos, para entretenernos o para cumplir con algún deber académico por un menor costo, y en la mayoría de los casos de manera gratuita.
Pero no siempre los avances son totalmente positivos, el problema que encontramos con la opción de obtención gratuita de obras a través de la web es que en algunos casos podríamos estar ayudando al aumento de la piratería y la violación de los derechos de autor, con lo cual los escritores se quedarían sin recibir un porcentaje por venta de sus obras y por ende su trabajo.
Dentro de la historia de los libros digitales se encuentra el Proyecto Gutenberg, creado en julio de 1971 por Michael Hart con el fin de crear una biblioteca de libros electrónicos gratuitos a partir de libros ya existentes en físico.
Desde ese entonces estas obras digitales están disponibles en la web, en noviembre de 2009 el Proyecto Gutenberg tenía casi 30.000 libros en su colección, de ellos 267 en español. En portugués había 364, en inglés 25496, y en francés 1496. Actualmente se publican gratuitamente más de 42, 000 textos en diferentes idiomas y formatos digitales para que sean compatibles con soportes como celulares, tabletas, ebooks, Smartphone, computadores u otro equipo que soporte este tipo de archivos digitales.
Existe también la Biblioteca Digital Mundial (BDM), es una institución internacional creada por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y la UNESCO. La BDM fue inaugurada el 21 de abril del 2009 en la sede de la UNESCO de París, Francia.
El objetivo principal de la Biblioteca Digital Mundial es promover el entendimiento internacional e intercultural; aumentar el volumen y la variedad de los contenidos culturales en internet; proporcionar recursos a educadores, académicos y público en general en formato multilingüe, así mismo Permitir a las instituciones asociadas reducir la distancia digital dentro de y entre los países.
Como el lector podrá concluir con los datos anteriores los avances tecnológicos se involucran en todas las aéreas y la literatura no podía escapar a estos, adelantos que así como nos brindan facilidades y comodidades a los usuarios, a los autores les crean algunos miedos como pasó en su época con las descargas musicales online.
Todo cambio genera polémicas iniciales y es lo que ocurre ahora con los libros digitales que tiene opositores como por ejemplo Mario Vargas Llosa, y autores que los apoyan como es el caso de Isabel Allende por mencionar algunos escritores Latinoamericanos que se han pronunciado respecto al tema.
Aunque lo más importante no deberían ser las formas, si no el contenido, la intención de leer y difundir la cultura.
Esto es lo que realmente debe primar sobre la manera que se emplee para tal fin, puede ser mediante libros impresos de manera tradicional o textos en formatos digitales como los pdf tan usados por los estudiantes universitarios en la actualidad, lo importante es que el hábito de la lectura sea cultivado, y altamente generalizado.