Dos representaciones artísticas tan grandes como lo son la literatura y el cine, una con mayor antigüedad que la otra; tienen una estrecha relación desde hace varias décadas, como es de conocimiento público diversas obras literarias al igual que algunos Bell selles han sido llevados a la pantalla grande tras una adaptación realizada con la visión del directo.
Sin embargo es este último detalle lo que genera gran expectativa y polémica entre los espectadores, debido a que algunos de los asistentes a la película van con la expectativa que les ha dejado la obra, generalmente se sienten decepcionados al ver que la representación fílmica no coincide exactamente con la visión que tenían proyectada en sus mentes al sumergirse en la lectura.
Esta es una de las razones por las cuales algunos escritores prefieren no dar derechos para la adaptación de sus obras en películas, prefiriendo darle prioridad a su intención al redactar el texto y la fidelidad hacía este antes de la oportunidad de difundir más su creación.
Aunque existen otros autores que si brindan la oportunidad de adaptar sus obras, quienes como medida de seguridad y buscando mayor relación entre el texto y la película deciden involucrarse directamente en la realización de la misma participando del equipo de producción y en casos como el de la escritora J.K. ROWLING, autora de la saga compuesta por siete libros de la fantasiosa historia de Harry Potter “el niño mago que sobrevivió”, se encarga de seleccionar hasta a los actores que interpretaran a los personajes y verificar que se adecuen a las descripciones que dio de los mismos en los libros.
También existen algunos autores, como el autor de watchman entre otros comics, quienes presentan una posición un poco más neutral en la cual declaran abiertamente no tener ningún inconveniente con la adaptación de sus obras en películas, pero aclarando que no lo mencionen a él o sus obras como inspiración del fim, para evitar momentos desagradables al no ver reflejada la intención que tenía al escribir en la película.
Otros escritores son más prácticos y tienen en cuenta los avances tecnológicos y escriben directamente visualizando como sería su obra difundida mediante un film.
Alfred Hitchkoff dejó una huella en la modalidad de las adaptaciones de obras en películas, decidió llevar obras malas o desconocidas a la pantalla gigante transformándolas en grandes producciones y reivindicándolas de algún modo, formula que le evitó controversias por no cumplir con las expectativas del público.
Aunque la mayoría de adaptaciones se han dado de obras literarias en películas alimentando así el mundo cinematográfico, y según algunos autores restándole protagonismo al ambiente literario al “facilitarle la tarea al público”.
Existen algunos casos en los que guiones que se crean para películas se transforman en libros, o como es el caso de la famosa película Tiburón, que gracias a su éxito posteriormente se adaptó en una obra literaria.
Pero como son más los casos en los que el cine se alimenta de la literatura podríamos decir que la relación existente entre estas dos expresiones artísticas es más de parasitismo que de mutualismo, debido a que en dicha vinculación se ve más beneficiada la producción cinematográfica.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario