Translate

jueves, 10 de mayo de 2018

Día de verano



Hace mucho tiempo dije que eres como un día de verano…

Se me ocurrió por una descripción física… Cómo no, sí el color del sol  está en tu cabello, el azul de un cielo despejado se refleja en tus bellos ojos y la frescura de una ligera brisa acompaña tu sonrisa.

Pero si vamos más allá de lo rubio con ojos azules y linda sonrisa que puedas ser, sigues semejándote a un día de verano, tienes vitalidad, eres activo y deportista,  con un alma alegre y musical.

Sin embargo en los días soleados, debemos protegernos, no exponer mucho nuestra piel al sol, inclusive a veces tanto calor puede ser incómodo, es más hasta desagradable para algunos según las circunstancias; curiosamente esas características también las encontré en ti, claro no al principio, sino mucho tiempo después, cuando pasa la ilusión y queda la realidad.

Como cuando después de mucho tiempo de verano, ya no deslumbra el cielo azul y los rayos del sol encima tuyo irradiando un calor sofocante, y recuerdas lo perjudicial que puede ser para la salud una sobre exposición a esto, lo mismo me pasó contigo al punto que entendí que detrás de tanta belleza y cualidades había oculto un nivel de toxicidad que era dañino para mi salud mental y emocional, para mi crecimiento personal.




Fue de este modo que me di cuenta que no me equivoqué, sí que eres un día de verano, pero las vacaciones terminaron y digamos que me gusta más el frio; Entonces corrí por un bloqueador, un gran sombrero, lentes de sol y me arme de valor para protegerme de tus incandescentes rayos, decirte adiós y buena suerte.

Desde ese día mi vida se basa en un día de verano como si fueran unas vacaciones permanentes, sino que está equilibrada entre días soleados y otros nublados, pero todos felices y siempre girando en torno a mi bienestar.