La realidad y la historia pueden cambiar desde la perspectiva que tenga su expositor y su lector.
“Acabadas las obras de la creación en los seis días descansa Dios en el séptimo y santifica este día.” Génesis 2 A.T.
Este versículo sintetiza la versión de la religión católica acerca de la creación del Universo, del mismo modo que existen teorías científicas sobre el origen del Cosmos así pues se han dado a conocer entre esas están la teoría del Big Bang y la del Evolucionismo de Darwin.
Toda religión tiene una versión sobre la creación del Universo, en la cual los protagonistas son sus dioses por ejemplo en la mitología griega encontramos El Mito de los Misterios Órficos: “la Noche de las Alas Negras junto con el Viento engendró un huevo de plata al que puso en el seno de la Oscuridad del que salió Eros o Fanes (El amor), que impulso el movimiento del Universo.
Eros tenía cuatro cabezas que representaban las cuatro estaciones, alas doradas y doble sexo. Éste vivía en una cueva junto con la Noche que se manifestaba en forma tal, del Orden o de la Justicia.
Por otra parte, Rea tenía la función de atraer a los hombres a la consulta de los oráculos de la noche tocando un tambor de latón. Eros creó el cielo, el sol y la luna, pero la autoridad del universo estaba a cargo de la Noche hasta que Urano la destronó.”
Entre las culturas precolombinas de Norteamérica los indígenas apaches tienen un mito sobre el origen del Universo; así como también los mayas cuentan su versión acerca de la creación del universo: “había dos personas, Tepeu y Gucumatz.
Se sentaban a pensar sobre cosas y luego esas cosas existían. Se imaginaban montañas, la tierra, los océanos, el cielo y los animales y una vez que los imaginaban, aparecían. Usaron barro para crear personas las cuales se deshacían cuando se mojaban, así que hicieron personas de madera. Estas personas causaban problemas entonces el Dios creó una inundación y los destruyó a todos.
Les permitieron volver a empezar. Así es como la Tierra llegó a ser como es hoy.”
Por el lado de las culturas orientales encontramos a los chinos quienes creen que “en el principio el cielo y la Tierra eran uno solo.
El universo era un gran huevo negro que cargaba a un dios, Pan-Gu, dentro de sí mismo. Pan Gu despertó después de una siesta de 18 mil años y quería salirse del huevo. Tomó su hacha y lo rompió. La luz que entró se convirtió en los cielos y las partes más pesadas se convirtieron en la Tierra. Pan Gu se paró entre ambos, su cabeza tocando el cielo y sus pies plantados en la Tierra. Los 3 juntos (cielo, Tierra, Pan Gu) crecieron 3 metros diarios. Después de 18 mil años más, dejaron de crecer.
Después de que murió Pan Gu, su aliento se convirtió en el viento y las nubes. Su voz son los truenos y sus ojos son el sol y la luna. Las montañas se formaron de su cuerpo y sus extremidades y los ríos y océanos están hechos de su sangre. La tierra fértil es de sus músculos y los caminos son sus venas.
Las flores y los árboles son su piel y su vello corporal, mientras que las estrellas son de su cabello y su barba. Las perlas y el jade vienen de su médula ósea y su sudor es la lluvia y el rocío.”
Los australianos y los escandinavos también tienen sus mitos acerca del origen del Universo, esta variedad mitológica sobre un solo hecho nos permite ver riqueza literaria y narrativa que ha existido a lo largo de la historia en todas las culturas y que se ha visto expresado mediante el discurso oral o escrito como lo podemos ver en los ejemplos citados anteriormente.
Los mitos sobre el origen del Universo también evidencian la relación entre la religión y la literatura, donde la primera emplea a la segunda como mecanismo de expansión entre sus fieles convirtiéndose así en una brillante forma de dominación de las masas.
Como recordará el lector, para la extirpación de idolatrías que se realizó durante la conquista los españoles emplearon la Biblia, un libro lleno de parábolas, cantares, cartas, profecías entre otros que narraban la historia de Jesús y sus milagros, según los religiosos la sagrada escritura traía en si un mensaje divino, mientras que para otros puede ser visto como un libro que ha llegado a ser un Best Seller que contiene historias extraordinarias.
La Biblia no es la única representación de la literatura religiosa, también encontramos los textos de San Agustín; así como libros en cada una de las religiones existentes en oriente y occidente. Y hasta textos que buscan develar secretos de la iglesia católica como lo son El Código Da Vinci, Ángeles y Demonios, o el más reciente Inferno, el cual tuvo gran acogida en la última feria del libro del país.
Siendo pues que las distintas culturas basadas en sus propias concepciones del universo han hecho para su historia diferentes interpretaciones explicativas de lo sucedido en la creación y transformación de lo que ahora conocen como el medio que les rodea, se puede decir que el curso de la historia ha sido y será siendo contado de forma subjetiva e individualista puesto que este va sujeto a las observaciones del sujeto el cual le pone y quita cualidades dependiendo de sus concepciones personales así como entorno y cultura que hayan influenciado en sus pensamientos, de esta forma no podría considerarse mentira la creencia de uno u otro sujeto sobre la realidad, si no el punto seria la tolerancia y respeto hacia las ideas de los congéneres de raza en sus razonamientos.
“Nada es más nocivo para la creatividad que el furor de la inspiración” #UmbertoEco. Gente con esta frase, quiero darles la bienvenida Te Cuenteo es blog donde compartiré ensayos, cuentos cortos y pequeños escritos dándole paso a la creatividad y expresándome libremente. ¡Espero las historias sean de su agrado!
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