Mi camiseta… ¿blanca?
Lo recuerdo como si fuera ayer, el primer día que nos
hablaron acerca de la camiseta blanca, en uno de los vídeos nos indicaban que a
partir de ese momento nuestra camiseta blanca sería esa compañera inseparable
durante el viaje de ingreso en el mundo de la creatividad y el pensamiento
lateral que nos enseñaban en este curso.
Confieso al principio me pareció un poco extraña la idea y
más cuando recordaba las expresiones como “sudaras la camiseta mientras
ejercitas tu cerebro”, honestamente no me podía imaginar sudando mientras
pensaba, era una imagen que visualizaba más después de correr varias horas o
hacer mucho ejercicio físico.
Pero con el pasar de las enseñanzas y momentos de fitness
creativo me di cuenta que era verdad y que la camiseta blanca no sólo sería mi
gran compañera, sino que al estar más adentradas en este mundo ya no sería tan
blanca, además de haber sufrido diferentes transformaciones, como cuando se me
ocurrió la idea de una almohada que podía abrazar metiendo las manos dentro de
las mangas de la camiseta, y en el resto de ella estaba mi almohada, o cuando
se me ocurrieron diseños que podrían hacerse en la camiseta dándole un tono
rojo como el diablo, o haciéndole estampados de plumas de colibrí o de emogis
que representaran mi estado de ánimo.
Definitivamente esta camiseta, ahora es una compañera de
aprendizaje y creatividad, a la que recurro cuando quiero ver las cosas de
manera literal, tal vez para tener una idea nueva, para fantasear un rato o
para inspirarme a escribir un poco, y definitivamente ya no es tan blanca como
el primer día.
En este caso esa transición e inspiración fue acompañada de
una camiseta, aunque pudo haber sido cualquier otro objeto… Por ejemplo: ¿cuál
hubieras usado tú?

