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lunes, 16 de julio de 2018

La letra chica siempre aparece, sea principe, sapo o plebeyo


Todas por voluntad propia, o por inspiración de las películas que vimos de niñas y los cuentos de hadas que nos leyeron muchas veces tenemos la idea pre fabricada de que algún día llegará nuestro príncipe azul, tal vez en un porsche blanco (ya que un caballo ahora no es tan cool).

El problema es que esas películas y cuentos eran mucho más cortos que la vida real, y es por eso que los resumieron  al punto de omitir cualquier defecto o letra chica que pueda estar incluido en el príncipe, en el vivieron feliz por siempre y por supuesto en la princesa, porque nadie es perfecto, ni nosotros mismo creemos serlo.

Y es ahí cuando esa letra chica aparece que tu príncipe se va desdibujando y tomando forma de plebeyo o incluso de sapo, y justo eso me está pasando a mí. La princesa tricolor –ósea yo- después de una gran decepción y guerras perdidas en este campo pensó que jamás daría una batalla más en el ejército de cupido, pero no… Al final terminó conociendo a uno que decía reconocer que no era príncipe, pero tampoco llegaba a ser sapo y fue así como una nueva batalla por la conquista empezó.

Al principio estaba todo bajo control, el muro tricolor era impenetrable, sin embargo este plebeyo encontró la manera de pasar por un atajo directo a la vida de la princesa tricolor, y ya estando en ella apareció su letra chica, y realmente no es tan mala, sólo que a la princesa le da tristeza que lo que son actividades en sí positivas como trabajo y deporte, le quiten tanto tiempo.

Él se la pasa en el despacho haciendo planes de expansión territorial, y practicando esgrima y arco, su vida se reduce a esas actividades y no tiene tiempo para nada, está tan ocupado que le impide acompañar a la princesa a bailes, banquetes, ceremonias, actos de caridad, y demás compromisos que toda pareja real podría asumir en el transcurso cotidiano de sus vidas.

Y es algo con lo que muchas veces no contamos al esperar a nuestro príncipe, omitimos todas las ocupaciones que ha de tener para cumplir con nuestras expectativas porque en la vida real no es solo verse a la cara, tener un baile, un banquete, asomarse por el balcón a saludar al pueblo y ya fin de la historia como en las películas que veíamos y cuentos que de niñas nos leían.

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